Ayer nos asustamos un poquito tu mami y yo.
Te tuvimos que llevar a urgencias por la noche, muy de noche. Te costaba respirar, tenías una tos muy fea y alucinabas.
Nos trataron muy bien y rápido y has pasado toda la noche con mama, desgastándole el pecho. Hoy has estado pucherín, pucherín… apenas nada te hacía gracia.
Te queremos mucho y nos apenamos cuando no vemos tu cara sonriente y radiante, como tu eres.