Si nos descuidamos creces y no nos enteramos. Ya estas gateando a un ritmo vertiginoso y eres un peligro gateante. Pero das la impresión de que te quieres echar a andar cuanto antes.
Hola pequeño. Hace unos días que no me acercaba a tí en la intimidad de la noche y a la espera de que venga mama, está trabajando. Yo también trabajé, y hoy un de los chicos ha tenido una crisis. La verdad es que me pongo un poquito triste. Los ves tan contentos, esperando la cena. Y en un instante empiezan a convulsionar. No ha ido a más, por lo menos eso espero.
Vuelvo a la alegría que eres tú. Algunos de estos día te sueles quedar con los aitonas y por lo que me cuentan estas contento. Te dejamos de forma puntual porque los aitas tienen que trabajar. Lo cierto es Inma, mama y yo queremos disfrutar de tí todo el tiempo. Creemos que el bebe tiene que estar con los papas y que los abuelos son muy importantes pero que lo mejor es que seamos tu referencia importante. Y también porque no queremos que esten todo el día sacrificados, que según ellos, no es así.
Estas muy guapo y eres un poquito perrillo para dormir, quieres estar con nosotros, no te gusta la soledad y luchas contra viento y marea por mantenerte despierto. Aunque a veces, no puedes y caes derrotado.
Bueno mi pequeño principe te envio un mensaje. Ya sabes que este es tu blog particular, algo entre tu y yo. Pero has de saber que pronto vas a tener un hermanito o hermanita que va a venir de un país lejano. Ya te iré contando. Esperemos que le recibas con todo el cariño del mundo, porque seguro que se lo merecerá. Y debemos estar los tres muy unidos para que su llegada a nuestra familia sea lo más buena posible. Piensa Lier que viene de un sitio lejano y que también proviene de otra cultura, incluso es de otro color. Creo que como personas buenas que somo debemos de ofrecernos al cien por cien para que se adapte a su nueva familia. Y que la queramos como nosotros tres nos queremos.